Nada hubo cayéndose


A veces hace frío cuando callan las manos

y la lluvia se espesa con tu nombre.



Sin embargo,
este ruido de versos que regresan
a una ciudad pensada con grafito
y calles verticales
tiene actitud de llama o de regazo
donde acudir en busca del insinuado beso.



Nada hubo cayéndose
en esta fundación de la metáfora.
 
 
Fotografía por Игорь Лиховидов

7 comentarios:

Ursula dijo...

Enrico...

"A veces hace frío cuando callan las manos

y la lluvia se espesa con tu nombre."

desde este comienzo siento que se desliza por el poema una textura llena de latidos... con un labio temblando el beso!!

precioso!

hermosos días amigo querido!

beso!

GUADALUNA dijo...

HERMOSISIMO!!!POEMA ES UN PLACER LEERTE.UN ABRAZO.

LUISANA dijo...

Siempre me gustaron tus versos.. este es especial... espero me recuerdes.. LUISANA

Henrry Alessandro Di Spirito Sequea dijo...

Gracias, Úrsula. Lamento cuando el día a día me lleva por derroteros lejos de mi propio blog. Gracias por estar.

Henrry Alessandro Di Spirito Sequea dijo...

Gracias, Guadaluna. El placer es mío, sin dudas.

Un abrazo

Henrry Alessandro Di Spirito Sequea dijo...

Claro que te recuerdo. Hay cosas...

...ya sabes.

Mi mano en la tuya, amiga.

Ya sabes...

Grancorazon dijo...

Cuando se callan las manos, deja un bacio, quedan llertas, quedan frias, se esfuma el alma
el corazón llora, y te abrasa la pena de sentir estas letras como tuya propias, un gusto leerte en mi mano,dejé la tuya

 
;