Nada hubo cayéndose


A veces hace frío cuando callan las manos

y la lluvia se espesa con tu nombre.



Sin embargo,
este ruido de versos que regresan
a una ciudad pensada con grafito
y calles verticales
tiene actitud de llama o de regazo
donde acudir en busca del insinuado beso.

Nada hubo cayéndose
en esta fundación de la metáfora.
 
 
Fotografía por Игорь Лиховидов

3 comentarios:

Ursula dijo...

Enrico...

"A veces hace frío cuando callan las manos

y la lluvia se espesa con tu nombre."

desde este comienzo siento que se desliza por el poema una textura llena de latidos... con un labio temblando el beso!!

precioso!

hermosos días amigo querido!

beso!

GUADALUNA dijo...

HERMOSISIMO!!!POEMA ES UN PLACER LEERTE.UN ABRAZO.

LUISANA dijo...

Siempre me gustaron tus versos.. este es especial... espero me recuerdes.. LUISANA